Quién soy?

Mi nombre es [información oculta]. Soy un estudiante de ingeniería informática haciendo la mención de ingeniería de computadores queriéndome especializar en arquitectura de computadores. Además de esto soy militante marxista-leninista, organizado en los CJC.

Llevo interesado en el mundo de la informática desde que tenía unos 8-9 años. Cuando todavía era un joven estudiante de primaria mi padre decidió que ya iba siendo hora de que aprendiera a programar. Me dio un portátil algo viejo de su trabajo con Ubuntu instalado, un libro introductorio a Python y ganas de aprender y a esto me ha llevado.

Mis inicios en el mundillo de mano de los videojuegos

En un principio me interesó el desarrollo de videojuegos ya que era el sector de mi padre y donde pensaba que estaría.

Mientras estaba interesado en esta parte del sector primeramente empecé mirando a trabajar con Python ya que era el único lenguaje que conocía. Acabó siendo algo desesperante porque al final no es un lenguaje pensado para desarrollo de videojuegos y habían pocas herramientas pensadas para usar este lenguaje.

Viendo la situación me interesó probar con Unity pero lo dejé al poco tiempo porque C# era un lenguaje muy diferente a todo lo que había usado con anterioridad y entrar en un entorno como Unity me costó mucho.

Finalmente después de buscar un poco y gracias a que mi padre entró en King descubrí el Engine Defold, la herramienta que necesitaba para poder hacer alguna cosa más compleja que lo que era capaz de hacer con Pygame en un lenguaje que no se me complicara tanto como C#. Estuve bastante tiempo metido en esto, igual unos 3 años desarrollando pequeñas ideas que jamás acababan de completarse porque lo mío es la programación pero no el diseño gráfico.

El abandono de los videojuegos y mi odio por el frontend

Aquí ya estamos con un yo un poco más maduro, estaba ya en 4º de la ESO, tenía mis 15 años y ya veía un poco que el mundo de los videojuegos no me acababa de gustar y que tenía poco futuro a menos que me prostituyera en una gran empresa si es que llegaba a poder entrar.

Con esta situación me empecé a interesar un poco por el desarrollo web ya que era lo que todo el mundo veía como un trabajo seguro y con una constante innovación con nuevos frameworks de JS saliendo casi cada mes. Estuve mis 3 años metido en este mundo además de en el desarrollo de aplicaciones Android.

Más o menos aprendí a desarrollar backend, manejo de bases de datos de forma muy simple y un poco de frontend, donde confirmé mi odio por él. Siempre he sido incapaz de hacer cosas que requiera un mínimo de diseño como se puede ver en esta web.

Tras varios proyectos funcionales y habiendo hecho mi TR basado en el desarrollo de una aplicación de móvil con conexión a un servidor, manejo de usuarios, información única de cada usuario, etc. finalmente entré en la universidad donde además habiendo pasado por un cambio ideológico en el que me acabé haciendo marxista-leninista empecé a interesarme en otros temas.

Mi amor por el bajo nivel

Con mi entrada en la universidad me empecé a interesar mucho en el desarrollo del software libre, lo que me llevó al estudio de las arquitecturas de procesadores, entender el funcionamiento del mundo con x86 y el conflicto entre AMD e Intel que nos ha llevado a la situación actual. Me interesé por RISC-V y finalmente acabé encontrando mi lugar en el sector.

Cada vez me interesaba más el bajo nivel, el uso óptimo de memoria, la eficiencia en la computación y el desarrollo de nuevas arquitecturas. Además la universidad no hizo más que acercarme y facilitarme el acceso a este tipo de conocimiento de la informática. Con el desarrollo de un computador básico que hicimos en el primer cuatrimestre y el estudio de diferentes arquitecturas que estuvimos haciendo el año y medio siguiente acabé decidiendo tomar la elección de irme a la mención de ingeniería de computadores. La famosa mención de hardware conocida popularmente entre los estudiantes de la FIB como un lugar para masoquistas.